Vellsam colabora con Fondos Europeos para llevar a cabo el Proyecto FERTILIGN.
¿Y si los residuos que hoy genera el campo pudieran convertirse en parte de la solución para los cultivos de mañana? Esa es la pregunta que impulsa FERTILIGN, el proyecto en el que trabajamos para aprovechar residuos agrícolas y transformarlos en bioestimulantes y fertilizantes más sostenibles.
El reto: aprovechar lo que ya tenemos
La actividad agrícola genera cada campaña una gran cantidad de residuos orgánicos que, con demasiada frecuencia, se infrautilizan. En un contexto de presión sobre los recursos naturales y de creciente exigencia de sostenibilidad, esos residuos dejan de ser un problema para convertirse en una oportunidad: la de cerrar el ciclo y devolver al suelo y a la planta parte de lo que el propio campo produce.
FERTILIGN nace precisamente de esa idea. En lugar de partir siempre de materias primas nuevas, el proyecto explora cómo revalorizar residuos agrícolas para desarrollar soluciones de nutrición y bioestimulación con un menor impacto ambiental.
Economía circular aplicada a la nutrición vegetal
El objetivo de fondo es doble. Por un lado, hacer un uso más eficiente de los recursos disponibles y avanzar hacia un modelo de agricultura más circular, en el que los subproductos de una etapa alimentan la siguiente. Por otro, buscar soluciones que puedan contribuir a mejorar el rendimiento y la resiliencia de los cultivos, dos factores cada vez más determinantes ante un clima más exigente.
Para una empresa como Vellsam, especializada en materias bioactivas, este enfoque encaja de forma natural con nuestra forma de entender la agricultura: aprovechar lo que la naturaleza ya ofrece para acompañar a la planta y ayudarla a expresar todo su potencial.
Detrás de cada solución hay investigación
Convertir una buena idea en un producto útil para el agricultor no es inmediato. Detrás de FERTILIGN hay un trabajo continuo de desarrollo, pruebas y validación: identificar los residuos con mayor valor, transformarlos mediante los procesos adecuados y comprobar en condiciones reales qué pueden aportar realmente al cultivo.
Es un camino de investigación y ensayo en el que cada paso permite ajustar el siguiente y comprobar hasta dónde puede llegar el aprovechamiento de estos recursos.
El papel del apoyo europeo
Un proyecto de esta ambición no sería posible sin respaldo. FERTILIGN se desarrolla con el apoyo de la Unión Europea a través del proyecto I3-4-BIOFERTILIZERS, enmarcado en el instrumento de Inversiones Interregionales en Innovación (I3), que impulsa la cooperación entre regiones europeas para promover los biofertilizantes y avanzar hacia una bioeconomía circular.
Este apoyo está siendo fundamental para avanzar en el desarrollo, las pruebas y la validación de estas nuevas soluciones. Contar con esta financiación nos permite seguir investigando, seguir probando y, en definitiva, seguir avanzando hacia una agricultura más sostenible, más eficiente y mejor preparada para los retos que vienen.
En Vellsam seguiremos compartiendo la evolución de FERTILIGN. Porque creemos que el futuro de la agricultura pasa, también, por dar una segunda vida a lo que el campo ya nos da.
Descubre cómo trabajamos la sostenibilidad
FERTILIGN es una pieza más de nuestra forma de entender la agricultura: aprovechar lo que la naturaleza ofrece para cuidar los cultivos y el entorno. Si quieres conocer cómo trabajamos la sostenibilidad y la nutrición vegetal responsable, te invitamos a visitar nuestra sección de sostenibilidad.
Conoce más sobre nuestra sostenibilidad










